Mostrando entradas con la etiqueta loiolaetxea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta loiolaetxea. Mostrar todas las entradas

lunes, 8 de enero de 2018

De la Navidad al Tiempo Ordinario

Hoy empieza el Tiempo Ordinario y con él, finaliza la Navidad. La vuelta a la rutina en el Noviciado viene acompañada por la primera de las experiencias fuera de la casa. Nuestros compañeros de primero partieron ayer (7 de enero) hacia Javier, acompañados por el Maestro, para el mes de Ejercicios Espirituales. Os pedimos a todos vuestras oraciones por José María, Javier y Pablo, y por el Maestro, durante este mes que tanto nos configura internamente al modo de Jesús.

Esta es la principal novedad que queríamos comunicar, sin embargo, desde la última entrada, no han parado de suceder cosas. La Navidad trajo consigo las ya habituales visitas de la gente del coro y de Loiolaetxea. Con los primeros, disfrutamos de un día de ensayo y posterior chocolatada. El día de Nochebuena, por la mañana, estuvimos cantando villancicos y recaudando dinero para el proyecto Hospitalidad. Ese mismo día, vinieron a cenar y a jugar al bingo, varios amigos de Loiolaetxea. La Misa del Gallo fue presidida por Koldo y después tuvimos un rato relajado de comunidad.

Los últimos días de 2017 dieron pie a tiempos más distendidos, con un horario mucho más laxo que el habitual. Por Nochevieja, los compañeros de primero organizaron una buena fiesta de fin de año.


Del 2 al 5 de enero, los novicios con el Maestro, estuvimos en Asturias. El viaje, planificado de antemano en todos los detalles, ha incluido visitas a Covadonga (con los lagos), Gijón, Oviedo y Celorio. Por supuesto, mención especial merecen las obras de la Compañía que hemos podido conocer. El Colegio de la Inmaculada, en Gijón, donde nos hemos alojado, el GEDO, el Hogar de San José o la Comunidad y el Centro Loyola de Oviedo. Lo principal, ha sido seguir conociendo compañeros y colaboradores e irnos entusiasmando con un proyecto común. Hemos disfrutado mucho tanto de la belleza como de la gastronomía asturiana tan bien conocidas por Abel. ¡Gracias!

Los novicios en la Playa de San Lorenzo (Gijón)

jueves, 1 de enero de 2015

NAVIDAD EN EL NOVICIADO

La Navidad es un tiempo vivido con intensidad en el Noviciado. Tiempo de encuentros. También de acción en favor de causas solidarias. Todo ante la tierna mirada del Dios que se hace niño y nace pobre en Belén. 


Cantamos villancicos en favor del Congo
El día 24 por la mañana salimos a la calle con el coro de la Iglesia del Sagrado Corazón de San Sebastián para cantar villancicos en solidaridad con las víctimas de la guerra en el Congo. Colaboramos de esta manera con la campaña de la ONG jesuita Alboan "Tecnología libre de conflicto". Un año más, la gente mostró su generosidad y sus ganas de disfrutar y cantar junto a nosotros, especialmente los más pequeños. Fue una alegría vivir esta mañana con ellos y que eso sirviera, además, para ayudar a personas que en este tiempo de Navidad siguen sufriendo las consecuencias de la guerra.

La cena de Nochebuena la compartimos, como es tradición, con nuestros vecinos de Loiolaetxea. La asociación para la integración social Loiolaetxea es una obra del Sector Social de la Compañía de Jesús que trabaja con personas en situación de riesgo, con especial atención a la población penitenciaria de Gipuzkoa. Tras la cena pasamos un rato divertido jugando al bingo (con premios prácticos para la vida diaria) y después algunos se quedaron con nosotros para celebrar la misa del gallo y dar un beso al Hijo de Dios recién nacido.  

Nochebuena en familia con Loiolaetxea
El día 27 por la tarde recibimos en casa a Nicolás, sobrino de Juanjo, ayudante del Maestro de novicios, acompañado de varios amigos. Bajo un aguacero tremendo disputamos nuestro particular torneo navideño de fútbol. Esta vez fueron Nicolás y sus amigos los que se llevaron el triunfo.

La tarde del día 29 fue el momento de la visita del coro a casa. Tras presentarles el Belén, compartimos con ellos un rato charlando y tomando chocolate. Era también un modo de agradecerles el servicio que cada domingo prestan en la eucaristía de las 20.30 en la Iglesia del Sagrado Corazón.

Por último, el día 30 varios de los compañeros jesuitas de la comunidad de la calle Andía vinieron a casa a comer con nosotros. Una nueva ocasión de llenar el corazón de conversaciones y nombres, de hacer familia en esta mínima Compañía de Jesús de San Sebastián y dar gracias a Dios por ello.

Aprovechamos para desearos a todos y todas un próspero año 2015, en el que se sigan cumpliendo los sueños que Dios tiene para cada uno de nosotros.







lunes, 15 de julio de 2013

LOIOLAETXEA

Durante estos meses de verano, os ofrecemos algunas entradas. Se trata de testimonios sobre algunas misiones que realizamos durante el curso. En esta ocasión, Borja comparte su experiencia en Loiolaetxea. Esperamos que os guste:

Nunca había entrado en contacto con el mundo de la prisión ni me sentía particularmente llamado a él cuando entré en el Noviciado. Con todo, había hecho Ejercicios en la vida ordinaria con un jesuita que acude con cierta frecuencia a la cárcel, y su testimonio y su cariño al hablar de la realidad que allí se encontraba me habían dejado huella.

Así, este curso he tenido la suerte de desarrollar una de mis dos pastorales en Loiolaetxea, una obra de la Compañía, aquí en San Sebastián, que busca ser hogar para quienes salen de prisión sin uno propio.

Los miércoles por la tarde he solido subir con una trabajadora de la casa a la cárcel de Martutene. Allí he conocido las historias de gente que acude a la reunión de grupo con nosotros. Personas concretas que me han mostrado claramente el rostro de Jesús, un Jesús que sufre, que carga con la cruz; he sentido allí cómo el Cristo doliente de la tercera semana de Ejercicios se encarnaba en ellos. Pero también he visto alegría por una buena noticia, por un trabajo, por un permiso durante el cual se han sentido queridos en Loiolaetxea. He rezado con y por sus desilusiones y resignaciones, sus esperanzas y sueños.


He podido, además, compartir ratos, mesa y charlas con la gente de la casa. He tenido la gracia de compartir la Eucaristía con parte de la gran familia que es Loiolaetxea, sintiéndome, desde el principio, acogido yo también.


Doy gracias a Dios por el trabajo que allí llevan a cabo 3 compañeros jesuitas y tantos colaboradores y voluntarios laicos. Le doy gracias porque me ha descolocado, me ha roto esquemas preconcebidos, me ha acercado a sus preferidos. Le doy gracias, sobre todo, porque el amor de Dios, que parecía esconderse en la prisión, aparece y se muestra en Loiolaetxea, por sus verdaderos efectos.

¡Feliz verano y nos vemos en septiembre!