martes, 12 de noviembre de 2019

Sumergidos en el tiempo ordinario

Los días van transcurriendo en el noviciado San Francisco Javier. Desde nuestra última entrada en el Blog hemos ido sumergiéndonos en el tiempo ordinario que va configurando nuestro modo de proceder como jesuitas. La semana del 7 al 11 de octubre recibimos en el noviciado a Javier Aparicio OSB. Javier nos enseñó y compartió su vivencia en lo concerniente a la liturgia de la Iglesia Católica. La liturgia es un modo de alabar a Dios, de comunión de toda la Iglesia Universal y de celebración de la comunidad cristiana. En la liturgia descansamos en el Señor. En ella tenemos la oportunidad de comunicar a Jesús nuestras inquietudes, aquello que nos pesa en el corazón y también nuestra gratitud por la vida.

Los novicios con Javier Aparicio OSB, Jon Sagastagoitia Sj y Michael Pastor Sj


            Los novicios de primero nos vamos adentrando en la autobiografía de San Ignacio y en los diferentes modos de orar que nos ayudarán a encarar nuestro Mes de Ejercicios Espirituales. Los novicios de segundo, por nuestra parte, nos estamos iniciando en el estudio de Cristología y también en el estudio de los votos, en este caso el de castidad. Juntos tenemos los cursos de Biblia, expresión escrita y guitarra. En idiomas, los de primero estamos aprendiendo acerca de la cultura vasca y el euskera, mientras los de segundo nos iniciamos en el italiano. 

            Junto al cultivo de la dimensión intelectual, también cuidamos el crecimiento humano. Un crecimiento que tiene como objetivo enraizar nuestras actividades cotidianas en Cristo. Nuestra vida de jesuitas tendrá una misión concreta. Este año, nuestra comunidad colabora en las parroquias de “San Martín” y “Marianen Bihotza” con la catequesis a los niños de primera comunión. Ayudamos en el Colegio “San Ignacio” en la asignatura de actividad religiosa y en el voluntariado de los jóvenes de bachiller en las tardes de los viernes. Cada miércoles y domingo, contribuimos en la misión de nuestros compañeros jesuitas de LoiolaEtxea y en la prisión de Martutene. Finalmente, cada viernes dos compañeros se desplazan a dormir a Hotzaldi, un albergue para personas sin hogar que ofrece Cáritas. Estos lugares nos llevan a rostros concretos a los que servir y acompañar como Jesús hizo y hace.


Clase de Euskera conociendo la figura del P. Cardaveraz con José María 

El 30 de octubre nos visitaron los jesuitas que se encuentran de Tercera Probación en Salamanca. En este momento, están en Loyola haciendo el Mes de Ejercicios Espirituales. Tras celebrar la Eucaristía y compartir la mesa, pudimos pasear y tomar un café juntos, compartiendo en nuestras inquietudes y deseos de servir a Jesús donde fuese necesario. Os invitamos a pedirle al Señor que en estas semanas intensas de oración, disponga su corazón para gastar su vida en beneficio del Reino de Dios.


Comunidades del noviciado y terceronado

Finalizando este recorrido de estas últimas semanas os dejamos varias fotos de algunas salidas comunitarias. Seguimos hacia adelante en este curso que se va encaminando hacia el misterio de la Encarnación.
 En Guernica con Jon Sagastagoitia SJ y Michel Pastor SJ

 Visita a la Comunidad de la Residencia de San Sebastián

Los novicios de 2º en la playa Laga (Vizcaya)


miércoles, 2 de octubre de 2019

Arrancamos un nuevo curso en el Noviciado


            Nuestros compañeros de primero ya han sido inscritos por el Maestro en el libro del Noviciado. En este libro aparecen los nombres de todos los jóvenes que decidieron ser jesuitas: de ahí su importancia. Es tradición en la Compañía de Jesús que al finalizar la primera probación se apunte en el libro: el nombre del novicio, el nombre de los padres, su lugar de nacimiento,  la diócesis a la que pertenecen y la fecha de entrada. Emiliano desde Buenos Aires (Argentina), Manuel desde Córdoba (Argentina), Alejandro desde Madrid y Javier desde Gijón dieron el sí a la llamada de Jesús tras el triduo de oración que tuvieron en Javier (Navarra).


Con este acontecimiento comenzamos el tiempo ordinario en el Noviciado. Éste no es un tiempo para rellenar de actividades que nos gusten. Tampoco es un tiempo de grandes salidas en servicio al exterior. No. Es un tiempo de viaje a nuestro interior. De profundizar en nuestra historia y en nuestro corazón. Es un tiempo de búsqueda.  Es el tiempo en el que somos retados a buscar el mayor  “conocimiento interno de Jesús”.  Es tiempo de hacer nuestro el modo de Jesús al tratar con las personas. Somos invitados a descubrir nuestros propios bloqueos y dificultades que nos impiden ser libres para un mejor servicio a Dios en el mundo. A buscar y hallar a Dios en todas las cosas. Es un tiempo que nos ayuda a colocar en nuestro corazón la abnegación (salir de nuestros intereses) y la pureza de intención. Somos convidados a vivir la misión a través de una experiencia real de “amigos en el Señor”; a ser transparentes y auténticos en nuestra vida; a conocer más profundamente la Compañía; a mirar el mundo desde la mirada de Dios; a vivir con los pobres y los que sufren; a vivir en la Iglesia Universal ganando toda la disponibilidad y libertad para ir a donde Jesús nos envíe y nadie quiera o pueda ir.


Manuel, Javier, Emiliano y Alejandro con el libro del Noviciado

Arrancamos este nuevo curso junto con los compañeros de segundo.  Os pedimos que roguéis a Dios para que dejemos que Él entre en nuestro interior. Es difícil relajar las defensas que nos protegen de nuestras debilidades. Pero queridos familiares, compañeros y amigos: es imposible que Dios entre en nuestro corazón si no pasamos por ahí. Pedir por nosotros a Dios para que convierta nuestro corazón lo más parecido al de un niño ilusionado, al de un adolescente enamorado del amor primero o como el de un anciano agradecido, al final de sus días, por el don de la vida.

domingo, 9 de junio de 2019

La alegría de poder compartir


Durante la etapa del Noviciado en la Compañía de Jesús, vamos siendo más conscientes del misterio que inunda nuestro día a día. Aprender a vivir agradecidos a Dios Padre por todas las cosas y todos los misterios donde lo encontramos, es una tarea que vamos interiorizando y que San Ignacio asimiló ya en Manresa. Poder compartir como compañeros este camino es una alegría que nos colma el alma, facilitándolo y haciéndolo apreciable.
            El pasado viernes 31 de Mayo, viajamos a Madrid para compartir la alegría de la ordenación de nuestros compañeros Carlos y Roberto. Acompañamos a Darío Mollá SJ al aeropuerto de  Bilbao para tomar su vuelo a Valencia. Darío nos regaló durante la semana pasada parte de todo lo que en su camino como jesuita ha ido aprendiendo de la Espiritualidad Ignaciana. Concretar rostros de hombres que van entregando su vida por la causa de Jesús, nos enciende aún más el deseo de seguir y ayudar a Cristo en su misión, de construir un mundo más justo allá donde haga falta.
            Juntos los tres novicios, en nuestro sencillo coche, viajamos hasta Madrid, compartiendo canciones y anécdotas. Hicimos una parada en Aranda del Duero (Burgos) para pasear y poder tomar nuestro bocata, y así llegar a la capital donde nos esperaba el Maestro, para alojarnos en la Comunidad de Ventilla nº 103. El calor en Madrid era mucho más notable que en San Sebastián, pero verdaderamente fuimos conscientes de que el fin de semana ardería por otro motivo.
            Aquella noche de viernes, comenzamos a poder compartir nuestra vida con aquellos compañeros que están estudiando teología en Comillas y que, al igual que nosotros, se sintieron en su día y se sienten hoy, llamados por Jesús. Este "poder compartir", es pura gracia que se confirma cuando nos sentimos cómodos y alegres en conversaciones en las que se transmite la alegría de ser jesuitas.
            El sábado fue el gran día de celebración para nuestra Provincia. Nos invitaron a unirnos al coro que animaría la ceremonia que presidió el Cardenal y Arzobispo de Madrid D. Carlos Osoro. En él había laicos y también escolares jesuitas, mujeres y hombres, que uniendo sus voces intentábamos ayudar a crear un clima de oración y también así, compartir nuestra alegría por la vida de Carlos y Roberto. La emoción y la ilusión de ellos, rápidamente nos fue contagiada y unidos en oración pudimos sentir y compartir, la alegría de que este Cuerpo Apostólico llamado Compañía de Jesús contaba con dos sacerdotes más para contribuir a la causa del Hijo de Dios, que es la nuestra. Roberto abrazó con fuerza a su madre y Carlos bromeaba con sus pequeños sobrinos. Efectivamente, la Parroquia de San Francisco Javier ardía.
            El domingo por la tarde, volvíamos a San Sebastián muy cansados pero verdaderamente emocionados y agradecidos por todo lo vivido. La alegría de poder compartir con los compañeros nuestros sueños para este mundo, nos afianza en la vuelta a la distribución ordinaria de nuestra casa. En pocos días, sabremos nuestros destinos y misión para este verano, en el que sin lugar a dudas, será una nueva oportunidad de poder compartir la alegría de ser seguidores de Jesús, y solo Dios sabe, si podremos hacerlo contigo.